No estás, pero la ciudad parece respirar tu aroma No estás, pero tu ciudad hoy late al cantar tu sombra. Fugaz, un rayo de luz se pierde en mi negrura, espuma Cristal que se rompe en dos el corazón se me bifurca Son dos o tres recuerdos ridículos motivos Te llevo en mi mochila conmigo. Liviana como un pez de plomo en pleno vuelo si siempre está nevando desnuda me congelo. Tu voz en mi garganta tu vino y mis mareos tu mano en el saludo acarició mis dedos. No existe esa ciudad se cierran todas las ventanas corresponde olvidar tu no correspondía llama. Quizás te lleve igual en un rincón puro, en mi alma. Radiante ventanal en el silencio y en la calma. Son dos o tres recuerdos ridículos motivos Te llevo en mi mochila conmigo. Liviana como un pez de plomo en pleno vuelo si siempre está nevando desnuda me congelo. Tu voz en mi garganta tu vino y mis mareos tu mano en el saludo acarició mis dedos.
Sofia Millan
música rioplatense