Sin pensar lo que digo dudando lo que siento pensando en lo que me callo dudando si lo soñé. Esa noche borracha, me enamoré - no hubo remedio - el deseo se parece al amor allá en mi pueblo. Gotas que pronto se hacen vapor la vereda está caliente paraíso del pecador beber de aquella fuente. Qué me importan tus leyes si la noche está oscura debajo de mi vestido, quizás, encuentres a la luna. Esta canción antigua caminó por mil vidas sigue la estela de un acordeón avanza poseída. Tanta sed y tu boca vuelvo a besarte rompen las olas, cenit de ayer despiertan los amantes. Gotas que pronto se hacen vapor la vereda está caliente paraíso del pecador beber de aquella fuente. Qué me importan tus leyes si la noche está oscura debajo de mi vestido, quizás encuentres a la luna.
Sofia Millan
música rioplatense